Dr. Marcello Molinaro
Dentista, fundador de PerioVoice AI · 08 de agosto de 2026
Socransky SS, Haffajee AD, Cugini MA, Smith C, Kent RL Jr. «Microbial Complexes in Subgingival Plaque». Journal of Clinical Periodontology, 1998; 25(2):134-144.
Hasta finales de los años 90, la periodoncia buscaba a menudo «el» patógeno responsable de la enfermedad periodontal, siguiendo un modelo infeccioso clásico (un microbio, una enfermedad). Este estudio de Socransky y su equipo cambió ese paradigma al mostrar que las bacterias subgingivales no actúan de forma aislada, sino que se organizan en comunidades estructuradas — los famosos «complejos» codificados por color (rojo, naranja, amarillo, verde, morado), todavía enseñados hoy.
Los autores analizaron más de 13.000 muestras de placa subgingival tomadas de 185 sujetos, mediante la técnica de hibridación ADN-ADN en tablero de ajedrez («checkerboard»), capaz de detectar simultáneamente más de 40 especies bacterianas por muestra. Análisis estadísticos de agrupamiento clasificaron después las especies según sus asociaciones recurrentes entre sí y su correlación con parámetros clínicos (profundidad de bolsa, sangrado al sondaje).
Las bacterias se agruparon en complejos distintos y reproducibles. El complejo rojo (Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythia, Treponema denticola) se asoció fuertemente con bolsas profundas y sangrado al sondaje — marcadores de enfermedad establecida. El complejo naranja (incluyendo Fusobacterium nucleatum, Prevotella intermedia) se asoció con la gingivitis y la colonización temprana, facilitando el posterior establecimiento del complejo rojo. Otros complejos (amarillo, verde, morado) se asociaron más con sitios sanos o colonización temprana benigna.
Se trata de un estudio correlacional transversal: muestra asociaciones estadísticas robustas, no una prueba directa de causalidad para cada bacteria individual. Su verdadera fuerza es metodológica y conceptual — proporcionó un marco reproducible para clasificar un ecosistema bacteriano complejo, sustituyendo la búsqueda de un patógeno único por una lectura ecológica de la flora subgingival. Este modelo se ha refinado desde entonces (sobre todo mediante técnicas de secuenciación de alto rendimiento más recientes), pero sigue siendo la referencia histórica citada en casi todos los trabajos posteriores sobre microbiología periodontal.
Este estudio sentó las bases del modelo ecológico de la enfermedad periodontal: no un patógeno aislado, sino una sucesión de comunidades bacterianas organizadas que conduce de la salud a la enfermedad. También explica por qué el control temprano de la placa (complejos naranja y amarillo/verde) sigue siendo la mejor prevención frente al posterior establecimiento del complejo rojo, asociado a las formas establecidas de la enfermedad.