Dr. Marcello Molinaro
Dentista, fundador de PerioVoice AI · 08 de agosto de 2026
Hirschfeld L, Wasserman B. «A Long-Term Survey of Tooth Loss in 600 Treated Periodontal Patients». Journal of Periodontology, 1978; 49(5):225-237.
Una pregunta que surge constantemente en la práctica: ¿el tratamiento periodontal permite realmente conservar los dientes a largo plazo? Casi 50 años después, este estudio sigue siendo una de las referencias más citadas para responder a esta pregunta, gracias a un seguimiento excepcionalmente largo — una media de 22 años tras el tratamiento activo.
600 pacientes de una consulta privada de periodoncia, tratados activamente y seguidos después en mantenimiento, fueron reexaminados una media de 22 años después de finalizar el tratamiento activo. Los autores registraron el número de dientes perdidos por enfermedad periodontal durante ese periodo, así como el desenlace específico de los dientes considerados de «pronóstico dudoso» en el momento del tratamiento inicial (bolsas profundas, afectación de furca).
De los 600 pacientes: 300 (la mitad) no perdieron ningún diente por enfermedad periodontal durante el seguimiento; 199 perdieron de 1 a 3; 76 perdieron de 4 a 9; y 25 pacientes («extreme downhill») perdieron de 10 a 23. De 2.139 dientes clasificados inicialmente como de pronóstico dudoso, 666 se perdieron finalmente — pero 394 de ellos concentrados en solo una sexta parte de los pacientes (el subgrupo con peores resultados), frente a 272 pérdidas repartidas entre las cinco sextas partes restantes. El mismo patrón se observó en los dientes con afectación de furca.
Se trata de un estudio retrospectivo, sin grupo control no tratado (algo hoy éticamente inconcebible) — por lo que no permite comparar directamente con la evolución sin tratamiento. Su valor radica en su infrecuente duración de seguimiento (22 años) y el tamaño de la muestra. El hallazgo más importante no es la media global, sino la distribución muy desigual: la gran mayoría de los pacientes conservan casi todos sus dientes bajo mantenimiento periodontal regular, mientras que un pequeño subgrupo concentra la mayoría de las pérdidas — un hallazgo que orientó décadas de investigación posterior hacia la identificación de factores de riesgo individuales (tabaco, diabetes, cumplimiento) en lugar de un pronóstico uniforme aplicado a todos los pacientes.
Bajo mantenimiento periodontal regular, la pérdida dental relacionada con la enfermedad periodontal sigue siendo limitada para la mayoría de los pacientes — incluso para dientes clasificados inicialmente como de pronóstico dudoso. El verdadero reto clínico no es, por tanto, solo el tratamiento inicial, sino la identificación temprana del subgrupo de pacientes de alto riesgo, para quienes un seguimiento más estrecho cambia de forma concreta el pronóstico a largo plazo.